domingo, 22 de febrero de 2015

SELECCIÓN DE REPRODUCTORES EN LAS RAZAS RIZADAS DE POSICIÓN

        Artículo basado en un escrito de José Expósito sobre la selección de canarios de canto Roller y aplicable, con algunas modificaciones, a cualquier raza.



Sea cual sea el sistema de cría que utilicemos (cría en línea, cría en consanguinidad estrecha, cría sin ninguna consanguinidad, etc.) la selección de los reproductores es una decisión muy importante. Sin duda es la decisión más trascendental para el futuro de un criadero.
A la hora de seleccionar los reproductores, todo criador elige a los pájaros que cree que le pueden dar los mejores resultados. Hay dos maneras de hacerlo:
        a) Por intuición: El criador, sin tener unos argumentos concretos, intuye que un determinado ejemplar es válido como reproductor.  Muchas veces acierta, pero otras no.
        b) Por valoración: Se consideran diversos apartados de nuestros canarios (aquellos que consideramos importantes para la raza que estamos criando); valoramos y puntuamos  cada unos de esos apartados utilizado unos criterios; sumamos dichos valores y tomamos como reproductores los ejemplares de mayor puntuación.
Considero este segundo método el más apropiado. Pasemos a explicar la manera de llevarlo a cabo con más detalle.

        Dividimos la valoración en dos grandes grupos: valores individuales y valores de familia.
       
        Los valores individuales, se refieren a los que tiene cada ejemplar.
        Cada canario, tanto macho como hembra, se puede considerar  excelente, muy bueno o bueno.  Se considera un canario excelente, muy bueno o bueno aquel que en concursos, o en la valoración de jueces (o aficionados muy expertos) fuera de los concursos,  le han concedido:
Excelente: 91–92 puntos o más.
Muy bueno: 89-90 puntos
Bueno: 86 -87-88 puntos
        Un canario de menos de 86 puntos no debe ser tenido en consideración, ya que como no tiene calidad, difícilmente se la puede trasmitir a sus descendientes.
       
        Los VALORES INDIVIDUALES a tener en cuenta, tanto en el macho como en la hembra, son los siguientes:

        PUNTUACIÓN EN LAS CARACTERÍSTICAS DE LA RAZA.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (87-88 puntos): (1 punto)
        A descartar cualquier ejemplar que no obtenga los 86 puntos.
       
        EDAD.
        A medida que los canarios van teniendo más edad, sus cualidades reproductoras van disminuyendo.
Un año (3 puntos)
Dos años (2 puntos)
Tres años o más (1 punto)
        Solamente emplearemos ejemplares de 4 años cuando éstos sean excepcionales y tengan una altísima puntuación, sobre todo en sus descendientes.

        COMPORTAMIENTO EN CRIA.
        Aspecto que está muy descuidado y que es importantísimo. Si nuestros pájaros no son buenos reproductores no tendremos casi descendencia, y tendremos pocos ejemplares entre los que escoger como futuros reproductores.
Excelente criadora (3 puntos)
Muy buena (2 puntos)
Buena criadora (1 puntos)
        Se descartarán todos aquellos ejemplares que sean muy malos criadores: tiran el nido, los huevos, los polluelos; rompen los huevos; son crueles con los polluelos.
        Muchas razas de los canarios rizados de posición son muy malos criadores  y se utilizan nodrizas. En este caso este apartado de comportamiento en cría no se debe tener en cuenta.
        (NOTA: Aunque se utilicen nodrizas se deben poner los huevos de las nodrizas a estos canarios rizados de postura para que incuben y comiencen a dar de comer a sus polluelos. De esta manera no perderán totalmente su instinto reproductor)

        FERTILIDAD
        Este apartado solo es posible valorarlo si tanto el macho como la hembra han tenido varias parejas.
80% de huevos fértiles - 3puntos.
70% de huevos fértiles - 2 puntos.
60% de huevos fértiles - 1 punto.
Menos del 60% de huevos fértiles – 0 puntos o mejor no utilizarlos para la cría.

TOTAL VALORES INDIVIDUALES DEL EJEMPLAR =
        Por muy altos que sean los valores individuales, siempre hay que descartar a los ejemplares enfermizos, que tengan el menor indicio de alguna tara física, sean apáticos o faltos de vigor.



VALORES DE FAMILIA.
        En estos valores se da muchísima importancia a la genética de la familia, que es un reflejo de la genética que puede tener el ejemplar que estamos valorando. Cuanto mejor sean sus ascendientes y descendientes tanto mejor será el ejemplar como reproductor.
       
        FAMILIA
        Se puntuarán todos y cada uno de los siguientes familiares de la misma manera que se han puntuado todos los valores individuales mencionados anteriormente:
PADRE - MADRE – ABUELO PATERNO – ABUELO MATERNO – ABUELA PATERNA – ABUELA MATERNA – HERMANOS – HIJOS – NIETOS.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (86 - 87-88 puntos): (1 punto)
        Lógicamente los hijos y nietos solo se valorarán en el supuesto de que los padres y abuelos lleven varios años como reproductores.

TOTAL VALORES DE FAMILIA DEL EJEMPLAR =

VALOR TOTAL DEL EJEMPLAR = Valores individuales + Valores de la familia



Como es fácil apreciar, en estas valoraciones, el peso de la familia es muy superior al del individuo, dando mucho valor a la herencia genética, resultando que la mayor parte de la cría del año procede de ejemplares de cierta edad y contrastada calidad como reproductores. Lo que queremos conseguir es obtener una gran familia de la que saldrán magníficos ejemplares de una manera habitual, no se debe pretender conseguir excelentes ejemplares de una forma ocasional.
Para evitar un exceso de conservadurismo y que sean los mismos pájaros los que se reproduzcan durante mucho tiempo, podemos actuar de muchas formas: limitando la edad de los reproductores, limitando el número de descendientes por reproductor, realizando cada ciertos años un concurso de méritos en el que permitimos participar a alguno de los descartados, etc.
Aplicando este método de valoración, los noveles lo tienen muy difícil y los grandes reproductores tienden a asentarse en el criadero; por tanto, daremos a los primeros alguna oportunidad introduciéndoles como cebadores y dejándoles la segunda puesta, para que vayan acumulando méritos y con los segundos seremos implacables en cuanto a la salud y a la fertilidad (al menos 80% de huevos fértiles).
Tampoco asignaremos el mismo número de hembras a todos los seleccionados, lógicamente los que destaquen por su elevada puntuación tendrán un harén más amplio; pero aquí también hay que contemplar otras circunstancias para evitar un posible cierre sobre determinados ejemplares.
Con las hembras de alta puntuación debemos criar hasta su límite biológico, aunque tengamos que utilizar nodrizas, acoplándolas con machos diferentes en cada postura para poder disponer de un número suficiente de descendientes en los que apoyarnos en años posteriores.
Con las hembras adultas de alta puntuación seremos pacientes, no incitándolas a criar; debemos esperar que el celo les aparezca de forma natural, cuando su estado general se lo permita, para evitar su desgaste inútil y aprovechar su momento óptimo. Las acopláremos con machos muy vigorosos y experimentados en la crianza.

        Para clasificar a los canarios en Excelente, Muy bueno y Bueno, en las CARACTERÍSTICAS RACIALES, en lugar de fijarnos en la puntuación global dada en los concursos podemos valorar los diferentes apartados de la planilla de la raza, dando más importancia a los apartados esenciales  de esa raza.
        Aunque en algunas razas no aparezcan como puntos de selección el Pecho o Jabot, las Aletas y el Manto o Espalda, al tratarse de razas rizadas, deben de tener todos estos rizos. Aquellos ejemplares a los que les falte algún rizo (total o parcialmente) deben ser eliminados como reproductores.
        A continuación ponemos los puntos que tendrían que obtener en cada uno de los apartados esenciales de cada raza para considerarlos Excelente, Muy bueno y Bueno.

MELADO  TINERFEÑO
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Posición
19
18
17 – 16 - 15
Pecho Abdomen
14
13
12 - 11
Talla
10
9
8 - 7
Aletas
10
9
8 - 7
Manto
10
9
8 - 7

        Por ejemplo un Melado Tinerfeño podría sacar 19 puntos en posición, con lo que sería Excelente y tendría 3 puntos; sacar 13 puntos en Pecho y Abdomen, con lo que sería Muy Bueno y tendría 2 puntos; tener 10 puntos en Talla lo que supondría que es Excelente y se le darían 3 puntos,  que tuviese 7 puntos en Aletas, con lo que sería Bueno y se le daría 1 punto y 9 puntos en Manto con lo que se le darían 2 puntos. La puntuación de este canario en los ASPECTOS GENERALES DE LA RAZA serían 3 + 2 + 3 + 1 + 2 = 11 puntos.  Igual se haría con las diversas razas.

RIZADO  DEL  SUR
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Posición
14
13
12 -11
Patas
10
9
8 - 7
Plumaje
10
9
8 - 7
Talla
10
9
8 - 7
Manto o espalda
10
9
8 - 7
Pecho o Jabot
10
9
8 - 7
Aletas
10
9
8 - 7
Cabeza y Cuello
10
9
8 - 7


GIBER  ITALICUS
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Posición
14
13
12 - 11
Cabeza y cuello
14
13
12 - 11
Muslos y Patas
10
9
8
Espalda o Manto
19
18
17
Pecho o Jabot
10
9
8
Aletas
10
9
8
Talla
10
9
8


GIBOSO ESPAÑOL
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Posición
19
18
17 – 16 - 15
Cuello
19
18
17 – 16 - 15
Patas
10
9
8
Pecho y Abdomen
10
9
8
Alas y Espalda
10
9
8
Talla
10
9
8

        Para hacer una selección rigurosa no se debe tomar en consideración aquellos ejemplares que saquen menos de los puntos que sirven para considerar a un pájaro como bueno. Por ejemplo, si un Melado en Posición saca menos de 15 puntos no hay que utilizarle como reproductor. Hay criadores que en este caso, si el pájaro saca 14 puntos (nunca menos) le darían en ese apartado 0 puntos, concediéndole una oportunidad de criar, siempre y cuando sea Muy Bueno o Excelente en los demás apartados.
       
        Este método de selección y cría solamente se puede utilizar cuando se tiene un mínimo de 8 de parejas. Cuantas más se tengan mejor, pues así es más fácil seleccionar y se ve más rápidamente el progreso. Si se tienen muy pocas parejas se puede obtener algún campeón de manera ocasional, pero es muy difícil tener una estirpe de muy alta calidad. Una estirpe se considera de muy alta calidad cuando los peores pájaros de ese criadero obtienen 88 puntos.
        Un criadero que obtiene
1 pájaro de 94 puntos.
1 pájaro de 93 puntos.
7 pájaros de 92 puntos.
20 pájaros de 91 puntos.
30 pájaros de 90 puntos.
15 pájaros de 89 puntos.
        Hay que considerarle de una calidad excepcional. En este tipo de criaderos lo que se ha hecho ha sido seguir un proceso riguroso de selección en el que no tiene cabida ningún tipo de sentimentalismo ni excepción. 

jueves, 22 de enero de 2015

CRÍA EN LÍNEA DEL MELADO TINERFEÑO
            Los más prestigiosos criadores de canarios admiten que la forma más rápida de conservar  las características de un semental ganador y que produzca pollos de alta calidad, que a su vez den lugar a una línea o plantel con las características del macho originario, es con la reproducción en  línea.  La pregunta es: ¿cómo se trabaja en línea?
Lo primero que hay que hacer es conseguir un ejemplar de muy alta calidad, que provenga de un criadero donde la calidad media sea lo más alta posible y donde los peores ejemplares no tengan menos de 86 u 87 puntos. Ese ejemplar de muy alta calidad  va a ser el punto de partida del futuro plantel. Si en vez de un ejemplar conseguimos dos, mejor que mejor, y si las hembras también son de mucha calidad lo tendremos mucho más fácil, ya que  conseguiremos más rápidamente  el plantel que deseamos construir. Los criadores experimentados recomiendan comenzar con dos parejas de canarios; otros recomiendan empezar con tres. Lo ideal es que procedan del mismo criador, y por lo tanto que ya estén relacionados, por lo menos ligeramente.
             En la cría en línea  lo importante es eliminar todos los genes que restan calidad a los ejemplares con los que comenzamos (y a su descendencia), para así obtener  resultados más predecibles, y poder  trabajar de manera realista en la mejora del criadero. Veamos cómo se lleva a cabo este sistema de cría.
 El primer año se hacen dos o tres parejas. El criterio para hacerlas varía de unos criadores  a otros. Según algunos se debe echar el mejor macho con la mejor hembra; para otros lo mejor es hacer una pareja en la que los dos ejemplares se complementen y entre los dos se tenga un ejemplar ideal. Si uno de los ejemplares no tiene las patas en perfecta posición  hay que emparejarle con otro que las tenga lo más perfectas posible; si una aleta la tiene de menos volumen que la otra hay que emparejarle con otro que las tenga  iguales; y así con el resto de las características esenciales.
Las características esenciales del MELADO, por orden de mayor a menor importancia  son: la Posición, el Cuello, la Talla y la presencia de los tres Rizos.
Los reproductores, para conseguir un plantel de calidad, deben tener como mínimo las siguientes puntuaciones en los apartados esenciales: 
Cabeza y Cuello entre 32 y 34 puntos entre los dos apartados.
Talla, Jabot, Manto y Alas y Flancos entre 34 y 36 puntos entre los cuatro apartados.
Una vez seleccionados los reproductores a emplear que cumplan los requisitos anteriores formaremos un mínimo de dos parejas.
 
            Se puede observar que cada polluelo producido lleva 50% de su línea de sangre de los padres originales, 50% heredado de su padre, y 50% de su madre. Las aves pueden o no mostrar las características de sus padres, depende de qué ave sea la más dominante. Esto se puede comprobar en el 2º año. Si los hijos ya se parecen mucho (en las cualidades o en los defectos) a uno de los progenitores, ya sabemos que es dominante sin necesidad de esperar al segundo año. Si en lo que más se parecen es en los defectos, y los tienen mayores que los padres,  debemos de eliminar como reproductores a los padres, o intentar cambiarles de pareja para ver como salen las crías; si las crías vuelven a salir con defectos, hay que desecharlos como reproductores definitivamente pues esos defectos parece que son genéticamente dominantes.
Opciones de emparejamiento segundo año.
         El 2º año hay varias posibilidades. Suponiendo que tengamos un número razonable de canarios jóvenes, es posible emparejarlos de varias maneras diferentes:
            Primera opción.  La pareja 1 se puede echar con sus hijos (macho con una hija, hembra con un hijo). De manera similar se puede hacer con la pareja 2. Esta forma de criar en línea se conoce como endogamia, y se utiliza para determinar si los caracteres de los padres son dominantes.
            Los resultados se muestran a continuación:

            Aquí, los jóvenes llevarán el 75% de la sangre original  del padre, y el 25% de la sangre original de la madre. Los pollos deben mostrar un marcado parecido con el padre. Mientras que la influencia de la madre también debe ser visible aunque menos marcada.
            El emparejamiento anterior producirá pájaros que se parecen a su padre, modificados ligeramente debido a la influencia de la madre en el emparejamiento inicial. Si los hijos nacidos son muy diferentes a los del padre (y de peor calidad), entonces el macho no es adecuado para la cría y hay que descartarlo del programa de cría. Igualmente hay que descartar a los padres si las crías nacen con defectos fisiológicos o mueren en el nido. Las taras fisiológicas (dedos o patas torcidas, cuellos que se caen, debilidad para moverse, saltar o volar, etc.) arruinan un criadero más pronto que tarde.


                        Todo lo que se acaba de decir es válido para el cruzamiento de la Hembra 1 con uno de sus Hijos del primer año.
            
           Segunda opción Consiste en emparejar los hermanos y hermanas de la misma pareja, con lo que se retendría el 50% del patrimonio genético de los padres originales. Sería producir aves de valor similar a sus padres. Hay que recordar que al igual que se refuerzan los aspectos positivos, también se refuerzan los negativos, por lo que hay que tener mucho cuidado en cómo se utiliza cualquier joven si se continúa con esa línea en particular. Hay que eliminar sin contemplaciones un ejemplar que presente defectos o que salgan en sus descendientes.
             Este tipo de forma de cría es muy útil cuando se necesita comprobar la dominancia de un pájaro determinado (es decir, si trasmite sus caracteres: una buena posición, un cuello largo, una buena talla, etc.), o si se necesita recrear un pájaro específico,  por ejemplo, si un  pájaro ya es viejo para la reproducción, pero todavía tiene o ha tenido una poderosa influencia como semental, (se deben echar un hijo si lo que queremos recrear es una hembra, o una hija  si lo que queremos recrear es un macho, con la seguridad que el 50% de sus genes se transmitirán y se conservarán en el criadero).
            Una tercera opción en su segundo año, es cruzar a los jóvenes de la pareja 1  con los jóvenes de la pareja 2, o un joven de la pareja 1 con alguno de los padres de la pareja 2. Para sacar el máximo provecho a  este cruce es por lo que es conveniente haber comprado todos los canarios de un mismo criador y así no extender demasiado la reserva genética con la que se está trabajando.
             Este cruce, sobre todo es adecuado cuando se tiene un aspecto de calidad que está muy claro en la segunda línea y se quiere  introducir en la primera, o viceversa. Por ejemplo, si los pájaros de la línea 1 (padres e hijos) tienen una posición de gran calidad y los de la línea 2 la tienen de una calidad inferior, se deben cruzar  un hijo de la línea 1 con una hija de la línea 2, para mejorar la posición de la línea 2. Idealmente, este cruce se realiza cuando la línea 1 contiene puntos positivos similares a los que tienen los pájaros de la línea 2, y además, otra característica adicional (posición de gran calidad) que es la que estamos intentando introducir.
            No tiene sentido utilizar las aves que no coincidan con las características fundamentales que existen (o que se buscan) en su línea, ya que si no se produce un cajón de sastre  de jóvenes, y si se utilizan todos se apresura su decadencia, en lugar de mejorar su línea al año siguiente.
            Llegados a este punto, es importante recordar que el criador está buscando un ave que tenga las características de su primera línea, pero que destaca en la característica adicional que desea incorporar y que procede de la segunda línea. Si los emparejamientos  han demostrado que el macho original es dominante, entonces el criador tiene que buscar una hembra compatible, o viceversa, y todas las otras aves criadas que no cumplan este requisito deben desecharse.
Hay que destacar que los aficionados con experiencia emparejan un macho con dos o más hembras en el primer año. Esto, gracias a su experiencia,  les permite evaluar la calidad de las crías producidas en comparación con su padre, y determinar sin necesidad de apareamientos de prueba si  se debe continuar trabajando con el macho o no.
          Hay criadores que realizan los tres tipos de emparejamiento de los que acabamos de hablar, ven cuales les dan mejores resultados y posteriormente insisten, aunque no con exclusividad, en ese tipo de emparejamientos.

Emparejamientos del 3er año.
            El tercer año en el desarrollo de una  línea permite reproducir, genéticamente, aves muy similares al padre original, ligeramente modificados por la influencia de las hembras, pero reduciendo al mínimo los efectos de otras aves.
            Al emparejar el macho original con una de sus hijas del 2º año, que tenía un 75% de sangre del padre, se obtienen unos canarios con el 87,5% de la sangre del padre. Los canarios nacidos de este cruce han debido mejorar levemente, y si no es el caso (debido casi seguramente a la influencia de la hembra original)  no tiene mucho sentido seguir esta línea de trabajo. Todos los emparejamientos realizados estaban encaminados a retener y maximizar las características del macho  (o de la hembra, que se habría utilizado siempre como reproductora). Si el macho era un canario excepcional los nuevos hijos también lo serán y ya se habrá llegado a establecer una línea.

Trabajando de forma continua con el macho cabeza de línea, es posible minimizar la influencia de las hembras (pero si estas son de una gran calidad similar a la del macho, no hay que minimizar nada), siempre que el macho sea dominante.

            ¿Y qué se hace después del tercer año? Pues se sigue trabajando con lo que tenemos, lo que se puede hacer de dos maneras:
            - echando el mejor con el mejor.
            - echando un pájaro con ligeros defectos con otro que tenga esa característica de gran calidad.
             Además hay que emparejar teniendo en cuanta lo de intenso X nevado, lo de plumaje largo X corto, etc. Conviene hacer emparejamientos de pájaros estrechamente emparentados entre sí, con la finalidad de que los genes sean lo más parecidos posible en todo el criadero, y por otro lado emparejar canarios que estén emparentados de forma muy lejana (uno o dos abuelos iguales; tíos abuelos comunes; primos segundos; etc.), para evitar los inconvenientes de una consanguinidad prolongada y muy cercana.
            Hay que recordar que se puede establecer una línea de cría que destaque en cualquier punto del estándar o en cualquier característica deseable: longitud, forma de los hombros, calidad de la cabeza, fertilidad, alimentación de los polluelos, vitalidad, o cualquier otro aspecto. Hay criadores que prestan mucha atención a las cualidades reproductoras, para así obtener un mayor número de ejemplares y tener donde seleccionar. Por desgracia es muy frecuente olvidarse de dichas cualidades  (fertilidad, alimentación de los polluelos, vitalidad de los mismos, etc.) y confiar todo a las nodrizas.  
            Un punto final acerca de la cría en línea. Eligiendo sabiamente la población inicial (adquiriendo las aves a un mismo criador), se reduce al mínimo la necesidad de obtener pájaros adicionales, facilitando así el éxito en el promedio de los pájaros criados. El canaricultor que está desarrollando su criadero, cuando tenga necesidad, puede ir  de nuevo a su fuente original para adquirir alguna ave; ave que se ha generado a partir de la misma línea de origen de las aves que él tiene ahora y que por lo tanto encaja en su línea. Este es un recurso mucho mejor que tomar cualquier cosa de otro criadero (aunque sea un canario excepcional) que no tiene nada que ver con el origen del nuestro. Todo criador habrá conservado sus mejores aves para su propio uso, por lo que al volver a adquirir un ave del criadero de origen, se están adquiriendo pájaros más seleccionados que beneficiarán de inmediato a las aves de nuestro criadero. 
            Si se introduce un ave excepcional de otro criadero, lo primero  que hay que hacer es probarla con nuestros pájaros y ver los resultados que se obtienen hasta la segunda o tercera generación para ver si son compatibles con los nuestros. Si los resultados son buenos y vemos mejoría en algún o algunos aspectos se continúa con esa ave y con sus descendientes; si los hijos que se obtienen no son mejores que los que tenemos en nuestro criadero no interesa tener ese canario como reproductor.

            La alternativa de tomar como parejas iniciales pájaros de diferentes criaderos que no están relacionados de ninguna manera tiene como consecuencia que se  producirán resultados azarosos, imprevisibles e incontrolados,  y se introducirán muchas características no deseables  que serán difíciles de eliminar, y que los resultados seguirán siendo impredecibles año tras años. 
            La cría en línea ofrece un camino progresivo hacia delante en la mejora de los ejemplares de un criadero. Los criadores que suelen tener pájaros campeones año tras año o que están constantemente entre los mejores utilizan la cría en línea en un grado de mayor o menor pureza.