viernes, 6 de junio de 2014

EL RIZADO DEL SUR
SU SITUACIÓN EN ITALIA

Giuseppe Nastasi
Italia Ornitológica
Abril 2013

         Interesante artículo que nos cuenta la situación actual del Rizado del Sur en Italia, y sobre todo nos narra cuales son en este momento las características de esta raza en ese país.  


        Entre las razas rizadas que están bajando en popularidad, el Rizado del Sur es seguramente la que ocupa el primer lugar. Esta raza de canarios es cada vez menos abundante en las exposiciones y concursos.
Este descenso es un autentico pecado ya que el Rizado del Sur es una raza fascinante con su posición en 7, la presencia de los rizos esenciales y la elegancia que lo distingue no merece este acusado desinterés.
Entre los canarios rizados esta es una de las razas más antiguas. Su origen se remonta a los primeros decenios del siglo XIX (19). En Bélgica el antiguo Trompetero, uno de los primerísimos canarios rizados se cruzó con al viejo Gantés, que no era otro que el antecesor del Bossu Belga. El resultado de tales emparejamientos empezó a seleccionarse en la zona sur de los Países Bajos (sur de Bélgica con frontera francesa), incidiendo en el cuello largo, posición en 7 y los 5 rizos principales.
Italia siempre se ha distinguido por su preferencia por las razas rizadas, y el Rizado del Sur se criaba mucho en la Italia meridional, sobre todo en Campania, donde muchos criadores tenían magníficos stams de Rizados del Sur, pero que actualmente se han reducido considerablemente.
Es un  hecho que los Rizados del Sur realmente hermosos hoy son raros en comparación con los años 80, cuando después del Rizado del Norte había muchos buenos rizados del Sur, lo que por desgracia  ya no es así. 
Incluso en las grandes exposiciones en las que hay gran cantidad de rizados el número de  rizados del Sur ha disminuido pero la que más nos debe preocupar es la calidad de los sujetos expuestos, de hecho, muchas de las características que distinguen a la raza se están perdiendo.
La característica que ha perdido calidad es la Cabeza y el Cuello del moderno Sur, ya que esta raza tiene unas características propias en este apartado. El estándar de la raza prevé una cabeza serpentiforme que debe ser bastante pequeña y alargada, y hoy se ven demasiados ejemplares con la cabeza gruesa y redondeada, parecida a la del Norte, pero mientras para el Norte su estándar prevé una cabeza redondeada,  en el Sur deberá tener una cabeza pequeña y serpentiforme y si no es así se considerará un grave defecto. Utilizo la palabra deberá porque en algunas exposiciones ganan ejemplares con cabeza gruesa, y esto va contra las directrices del estándar, y en esto se debe ser muy cuidadoso.
 
Otro defecto que se puede ver en la cabeza y el cuello es el cuello ya que la presencia de grandes cabezas están acompañadas de grandes cuellos que no deben ser así, ya que el estándar dice que el cuello debe ser liso y ligero. Acabamos de decir que el cuello debe ser liso, pero se pueden ver pocos cuellos verdaderamente lisos, sin corbata o  con plumas descolocadas. Estos defectos se ven en muchos canarios de concursos y exposiciones muy importantes. Teniendo en cuenta que la cabeza y el cuello son apartados importantes en casi todas las razas de canarios, en esta raza en particular se debe procurar la adecuada configuración de la cabeza (pequeña y serpentiforme) y la limpieza del cuello que debe ser completamente liso, sin rizos de ningún tipo. Para resolver este problema propongo elevar la puntuación del apartado cabeza – cuello a 15 puntos, como en el Rizado del Norte y en el Fiorino, subrayando de esta manera que la cabeza y el cuello deben ser una prioridad para esta raza y animar a los criadores a cuidar más este aspecto de esta raza. El Rizado del Sur tiene un club de especialización que puede tratar este punto con la finalidad de sensibilizar a los criadores y promover la correcta selección de las características del Rizado del Sur ideal.
 
Otro problema es que se ven demasiados ejemplares con el abdomen descompuesto, y esta características es un defecto que se debe evitar con la correcta selección de la raza. El Rizado del Sur con el abdomen descompuesto no es característico de esta raza ya que su  estándar, al igual que el Rizado del Norte y el Fiorino, especifica que el abdomen debe ser perfectamente liso y compacto para que así el jabot resalte más y parezca armonioso y bien destacado en forma de nido redondeado, cosa que con un abdomen plumoso resalta mucho menos.
Sin embargo, la característica que en esta raza no crea problemas es la de los rizos de la espalda. Es muy frecuente ver ejemplares de Rizado del Sur con espaldas regulares, característica que parece relacionada con su posición.
 
Un Rizado del Sur en posición de trabajo tiene el periptilo dorsal pextendido con lo que se extiende armoniosamente y consiguiendo que la distribución de las plumas de la espala resulte correcta y bien repartida, simétrica y voluminosa, lo que no se puede decir del Fiorino y sobre todo del Rizado del Norte donde el problema de la espalda es un verdadero problema.
Esperamos que este canario vuelva al esplendor que tuvo en los años 80 y que en las exposiciones se vuelvan a ver bellísimos Rizados del Sur.

jueves, 8 de mayo de 2014

EL PLUMAJE DEL GIBOSO, DEL GIBBER Y DEL GIRALDILLO
Para poder mantener las características peculiares de estas tres razas de canarios se debe trabajar siempre en consanguinidad, realizando  cruzamientos de  intenso X  intenso o como mucho intenso X semintenso o seminevado. Con estos acoplamientos obtendremos sujetos con plumaje áspero y pobre de plumas con las partes desnudas exigidas por el estándar.  Este procedimiento puede  presentar  inconvenientes porque a largo plazo la repetida consanguinidad puede evidenciar genes letales o subletales ocultos, empobreciendo el patrimonio genético. Por tal razón es conveniente introducir sangre nueva echando un ejemplar nevado de una línea de sangre que pertenezca al propio criadero, y nunca a criaderos desconocidos o extraños.


Los planteles seleccionados torpemente nos proporcionarán reproductores poco fértiles e incapaces de criar a sus pequeños aunque sean ejemplares de tamaño grande y ricos de plumaje. Según la moderna genética y según la experiencia práctica, el factor “intenso” del color es un carácter dominante, y acoplando intenso X intenso, según las leyes de Mendel, obtendremos 50% de intensos, 25% de nevados y 25% de ejemplares subletales (no viables). En este escenario el criador se quedará con algunos intensos  y algún nevado.
Para la formación de las parejas se deben utilizar preferentemente Amarillo X Verde; Pintado X Pintado, pero queda claro que hay que analizar cada caso particularmente, pues también entran otros factores en consideración.  En la cría de estas razas, como primera cosa, se deben seleccionar ejemplares de pluma corta. Entre estos sujetos se deberá disponer de machos de fuerte intensidad de color, por lo tanto con pluma estrecha, y hembras que tengan un cierto grado de nevado.


Teóricamente, como la intensidad de color es de carácter dominante y el ejemplar fuertemente intenso está considerado parcialmente heterocigoto, de una pareja de intensos se deberían obtener el 50% de intensos, el 25% de nevados y el 25% de no viables… prácticamente escogiendo una pareja de intensos se corre el riesgo de tener un número muy elevado de hijos defectuosos… sin embargo, como el carácter intenso es aditivo y con tendencia a la dominancia, sacaremos también magníficos ejemplares pero en número muy reducido. Si la hembra tiene el grado justo de nevado, la mayoría de los hijos tendrán una perfecta salud y un número de magníficos ejemplares que no será menor que si en la pareja ambos reproductores son intensos; de ahí la importancia de tener un número adecuado de semintensos o seminevados.  La cría de estas razas para obtener ejemplares de competición se debe hacer en el filo de la degeneración y por esto “no es pan para todos los dientes”


Agregaremos algo sobre la correcta elección del tipo de plumaje.  Es bien sabido desde hace tiempo que en la composición de la pareja la compensación del grado de intensidad o nevazón del plumaje, o de cualquier otra característica, son premisas indispensables para obtener hijos conforme al estándar. Tales compensaciones poco o nada tienen que ver con la selección.
      No se trata, de hecho, de excluir unos genes (más preciso sería hablar de los alelos), prefiriendo otros; se trata, de conservarlos para poderlos combinar en el porcentaje más oportuno para obtener genotipos conforme al estándar. Tanto es así, que si hacemos una escala de 5 valores: muy nevado, nevado, seminevado o semintenso, intenso, muy intenso, expresados con valores numéricos progresivos (1, 2, 3, 4, 5) y deseando obtener plumaje preferentemente intermedio, es prácticamente indiferente cruzar 1 + 5, 2 + 4, 3 + 3, que a fin de cuentas dan siempre 6/2 = 3. Naturalmente el valor medio 3 no es representativo de ningún caso singular, pero es la media de todos los hermanos según la curva de variabilidad.



        La verdadera y propia selección sería si hacemos durante varias generaciones los emparejamientos  1 + 1 o 5 + 5, porque en tal caso, eliminaremos del patrimonio genético una parte siempre mayor de alelos (¡poligenes!)  portadores respectivamente del carácter intenso o nevado.
Como ya es sabido, el acoplamiento 4 X 4 o 4 X 5 se hace normalmente en el Giboso, el Gibber y el Giraldino, y mantiene de forma estable estas Razas con un grado de fuerte intensidad en el plumaje, pero no como para favorecer ciertas taras si hiciésemos el acoplamiento 5 X 5.
En otras palabras, en algunas razas el nacimiento de ejemplares excesivamente intensos o nevados no es tanto un error selectivo como un error en la composición de las parejas, de tal modo que uno continuada composición mejor de las parejas lleva a una rápida regeneración de los ejemplares conforme al estándar.
Este concepto se ejemplifica en la siguiente figura en la que viene representada,  para los canarios de cualquiera de las razas de las que estamos hablándola,  la diferencia porcentual que hay en una población (un criadero de cierta magnitud) de genes aditivos responsables de la intensidad del plumaje.
El preferido, el mejor, el recomendado cuando es posible obtener sujetos con un grado de intensidad  superior al valor 80 (que ya es mucho) significa continuar la selección de estas razas con el fin de mantenerlo establemente con sus características. Pero una selección de tal género provoca el nacimiento de ejemplares defectuosos e indeseables no viables y hay que disminuir el grado de intensidad del plumaje, y  hacer acoplamientos de ejemplares menos intensos, por ejemplo 70 X 90, 80 X 80, 60 X 80 no es seleccionar, es simplemente hacer emparejamientos de compensación. 

lunes, 7 de abril de 2014

RIZADO DEL SUR
COMENTARIO DE CADA UNO DE LOS APARTADOS DE LA PLANILLA DE ENJUICIAMIENTO

        Continúo con la traducción de los criterios de enjuiciamiento de la Federación Ornitológica Italiana, por su indudable interés tanto para los criadores como para los jueces.
TALLA – 10 puntos.  Longitud 17 cm. proporciones perfectas.
        Como la raza tiende a disminuir de talla, los ejemplares con una longitud inferíos a 16 cm. serán fuertemente penalizados. En un ejemplar macho si la longitud es de 16 cm. hay que considerarle como pequeño. A un ejemplar un poco más largo de los 17 cm. no se le penalizará si las proporciones son perfectas.

POSICIÓN – 15 puntos. En forma de 7, mantenida durante un cierto tiempo, espalda y cola en línea casi vertical, formando con el cuello y la cabeza un ángulo un poco superior a los 90º.
        La cabeza y el cuello tienen que estar en una línea casi horizontal, formando con el eje del cuerpo un ángulo un poco superior a 90º.
        Un ángulo de 90º es igualmente correcto. La máxima extensión del cuello es debida sencillamente a la supresión de sus dos curvas (cifosis y lordosis cervical).
        La posición casi vertical o totalmente vertical se continúa por la cola, la cual debe estar próxima al palo o posadero.
       La correcta posición de 7 solo se puede tomar si las extremidades inferiores están del todo extendidas y verticales.
        Por tanto el juez deberá evaluar en este apartado la posición de las patas, mientras que las otras características se valorarán en el apartado correspondiente.
        Aunque no es muy frecuente, hay ejemplares que toman con extrema facilidad una posición perfecta y la mantienen durante  una decena de segundos; solamente en este caso el canario no tendrá ninguna penalización en este apartado.
        Esto no excluye que en otros momentos, por razones ambientales o internas del pájaro, esté pateando mientras mantiene la posición correcta.
        Este estremecimiento o movimiento es indicio de temperamento y constituye, en el momento de los emparejamientos, motivo de preferencia; pero durante el enjuiciamiento no es admisible, porque el máximo valor se concede cuando el ejemplar se mantiene durante un poco de tiempo en la posición de 7.
        Naturalmente, cuando el canario toma de una manera breve, la posición adecuada, cuando le estimula el juez, recibirá una penalización. Una posición valorada como buena obtiene una puntuación de 11 – 12 puntos, y si se valora como suficiente solo puede obtener 9 – 10 puntos.

PLUMAJE – 10 puntos. Sedoso, abundante, compuesto, abdomen liso, admitidos todos los colores.
        El plumaje de este canario puede ser algo menos abundante que el del Rizado del Norte, pues su talla es algo menor, pero esta diferencia de talla no debe influir en la vaporosidad y plenitud del plumaje. Como en el Rizado del Norte el plumaje está definido como abundante. 


        En las zonas no rizadas, el plumaje debe estar bien adherido, especialmente en el abdomen, que es la zona a menudo defectuosa en los ejemplares que tienen el plumaje sedoso y abundante. Ya que las plumas del abdomen provienen de las dos ramas simétricas del pterilo (zona de la piel donde nacen las plumas) ventral, a veces ocurre en los ejemplares que tienen el plumaje del abdomen bien adherido al cuerpo se forme en medio un  SURCO MEDIANO. La presencia de este surco es el Non Plus Ultra de la perfección del abdomen en esta raza.  Por el contrario, el defecto más grave se da cuando las plumas están caídas, o todas revueltas, o todas hacia un lado (golpe de viento). El juez debe observar con atención que las plumas del abdomen están formadas realmente por plumas abundantes y adheridas y no por plumas vaporosas y levantadas, del tipo del “plumón”, que la mano experta de un “peluquero” astutamente ha recortado o afeitado. Si el juez ve en esta, como en otra región, trucos de este tipo, debe ser severo en la penalización. Si el arreglo es muy visible el ejemplar será descalificado.
            Es difícil valorar la penalización que puede recibir la zona de contacto entre los rizos del pecho o jabot y los de los flancos o aletas (zona del stacco), la cual debe ser limpia, es decir, no presentar plumas  que dañen y perjudiquen la clara separación entre ambos rizos.  Tal región del stacco, además de al plumaje, afecta obviamente al pecho o jabot y a los flancos o aletas, el juez deberá elegir en qué apartado penalizar el defecto si lo hubiere. Una penalización en cada uno de los tres apartados puede considerarse excesiva.
        En principio una nube de plumas que estropean mucho el stacco podrá tener un punto de penalización en los tres apartados.

ESPALDA – 10 puntos. Bien repartida, simétrica, voluminosa (gruesa, amplia o ancha, y extendida por toda la espalda)
            La espalda debe estar limitada al alto dorso, por lo que no debe extenderse ni hacia el cuello ni hacia la grupa o parte de la espalda entre las alas, de lo contrario se estropea o deforma la zona de los rizos, que debe aparecer bien delimitada. 


        Teniendo en cuenta lo anterior los defectos pueden ser los siguientes:
a)   Espalda simétrica en el contorno, pero escasa o defectuosa en la línea de separación.
b)  Espalda asimétrica.
        El insuficiente desarrollo de la espalda, la llamada espalda enana,  es un defecto grave porque priva al plumaje del aspecto de ser abundante.
La expresión “bien repartida” quiere dar a entender que las plumas tienen que partir de una línea de separación mediana, bien clara y recta, sin trazas de sinuosidades. La línea de separación puede estar cubierta de plumón (exceso de nevado en el plumaje). El defecto es aún más grave si la línea de separación no es bien recta.
La espalda debe aparecer como un grueso libro abierto por la mitad.
El defecto mucho más grave es el de la asimetría, que se debe sobre todo a alguna de las dos causas siguientes. 
Si en el primerísimo tramo del pterilo dorsal todas las plumas rizadas salen hacia un solo lado, se forma una única y gruesa espalda que invade buena parte del cuello, mientras el otro lado queda privado  o casi privado de plumas rizadas;  la raya de separación toma entonces una tendencia oblicua. En el caso de que esta gruesa espalda esté a la derecha, la raya de separación va de detrás hacia delante hacia la izquierda y viceversa en el caso opuesto; este fenómeno se denomina golpe de viento en la espalda, y se dice que el canario es de espaldas a derechas o a izquierdas. Este defecto recibe una valoración de clara insuficiencia, ya que es altamente transmisible.
La otra causa es debida a la presencia de un bouquet sobre la grupa, que hace que una de las dos mitades de la espalda parezca más larga que la otra, además de más voluminosa. Es fácil darse cuenta del bouquet cogiendo con la mano al canario y levantando con un palillo las últimas plumas;  verá que las que pertenecen al bouquet son más largas y suaves que las anteriores y tienen una curvatura diferente; si uno se las arregla para acomodarlas bajo el ala, al menos por unos momentos, el defecto desaparece. Este defecto es menos grave que el anterior, porque a menudo es transitorio y debido a una mala posición del ala que levanta las plumas de la grupa, pero que exige una penalización determinante, porque introduce una característica propia de otras razas (Parisien y Rizado Gigante), es motivo de asimetría y altera la zona de unión.
En los ejemplares pintados la espalda pintada suele ser más defectuosa que cuando es de un solo color, porque en general, la pluma pigmentada tiene una estructura algo diferente, y resulta a menudo más realzada que la no pigmentada; también, una espalda pintada (manchada) produce efectos de claroscuro que fácilmente pueden engañar o confundir. Por lo tanto en este caso la valoración puede ser un poco menos severa.
La falta de uno de los dos rizos de la espalda supone la descalificación.

FLANCOS o ALETAS – 10 puntos. Bien repartidos, simétricos y voluminosos (gruesos, anchos) curvados hacia lo alto y sobrepasando el borde de la espalda.
Cuando el canario está en posición la dirección de las plumas es más horizontal. La explicación es obvia si se tiene en cuenta que el cuerpo está más erguido que en otras razas como el Fiorino y el Rizado del Norte.
Debido a que los flancos son los rizos más vistosos y a que no es raro encontrar ejemplares con buenos y óptimos flancos, el juez deberá enjuiciarlos con severidad. 


Sobre la “limpieza” que debe haber entre los flancos y los rizos del pecho (stacco) ya se ha comentado en el apartado Plumaje.
        La posición de los Flancos no debe ser demasiado  hacia atrás, de lo contrario, parecen no estar relacionadas con la “zona de los rizos”. Vistas de frente y desde arriba, deben ser perfectamente simétricas, es decir, ninguna debe estar más alta o más baja que la otra.
        Muy a menudo un lado aparece insuficiente porque una parte de sus plumas están giradas hacia el interior, hacia el abdomen, con lo que ambas connotaciones se vuelven defectuosas. El hecho es fácilmente comprensible si se considera que el Pecho, las Aletas y el Abdomen están todas formadas por plumas que nacen sucesivamente una a continuación de otra en el mismo pterilo.
        Cuando se da el fallo mencionado, casi siempre el rizo de la espalda del mismo lado  donde se da el defecto de la Aleta, está más desarrollado que el otro. En otros términos, el flanco o aleta más débil y la espalda más desarrollada se encuentran asociadas al mismo lado del cuerpo, y también a menudo a un abdomen con plumas en forma de “golpe de viento” provenientes del mismo lado y con un Jabot o pecho que tiene un poco el mismo defecto. El juez hará muy bien en observar al mismo tiempo estas cuatro zonas para ver si existe este grave defecto compuesto que por su fuerte transmisibilidad tendrá una severa penalización en los cuatro apartados.
        La falta de uno de los flancos supone la descalificación. Pero es necesario prestar mucha atención de que el flanco no aparezca señalado porque esté aplastado por el ala. En caso de duda es aconsejable hacer mover y volar un poco al ejemplar y observarle de nuevo, pero siempre tendrá  penalización porque en el mejor de los casos se trata de un Flanco más bien débil.

PECHO O JABOT – 10 puntos. Simétrico. Bien levantado. En forma de nido de golondrina. La cavidad bien señalada. Sin plumas fluctuantes que no estén bien colocadas. Su anchura debe ser de 3 – 3’5 cm.
        El pecho debe estar hueco, pues solo en esta Raza los rizos del pecho se pueden llamar Cesto. 


Su anchura externa debe ser de 3 a 3’5 cm. La cavidad debe estar bien excavada, y sin plumas que sobresalgan por ningún lado.
        Una eventual zona desnuda en el interior del jabot, se penaliza en el apartado de plumaje. Naturalmente, la cavidad del cesto es la que permite ver el cuello en toda su longitud.

CABEZA Y CUELLO – 10 puntos. Cabeza pequeña. Serpentiforme y lisa. Cuello liso, ligero, largo y proyectado hacia delante casi horizontalmente.
        La cabeza y el cuello hay que valorarlos cuando el canario está en posición. En esos momentos las plumas de la cabeza y del cuello deben estar bien adheridas con lo que hacen que la cabeza parezca más pequeña y como aplastada, por lo que parece la de una serpiente. El cuello largo y esbelto.
        La cabeza y el cuello no deben tener ningún rizo, y la presencia de algún pequeño rizo en el cuello (corbata), aunque frecuente en esta raza, debe ser penalizado.
                    El surco retrocular normalmente  aparece como una pequeña estría hundida de pocos milímetros. Esos bordes constituyen  un defecto ya que dan la idea de un pequeño rizo (sobre todo el borde superior que nos produce la llamada cabeza cónica).
        Una mínima referencia de ceja bilateral que se limite a conferir un cierto ceño, y nada más, en un ejemplar macho, no constituye defecto. Si, por el contrario, las cejas son evidentes, y mucho peor si solo están a un lado, son un defecto que se penaliza con uno o dos puntos (prestar atención para comprobar que no se trata de plumas fuera de su sitio en un ejemplar asustado). Plumas desplazadas o fuera de lugar en cualquier otro sitio de la cabeza también constituyen un defecto.
        Es necesario que el OJO sea grande y perfectamente redondo, ya que confiere al ejemplar una mirada contundente y audaz que entona perfectamente con la fiereza de una perfecta posición. Así que la forma de los ojos puede ser objeto de penalización. Por tanto la penalización del apartado Cabeza y Cuello será la suma de las penalizaciones de cada parte.

ALAS – 5 Puntos. Adheridas al cuerpo. Ni separadas, ni cruzadas.
Regulares (completas de plumas, normalmente desarrolladas e imbricadas), bien llevadas (que no se crucen ni que cuelguen)
        En esta raza no es raro que las alas aparezcan cruzadas bien debido a un defecto estable, o a la excitación del momento (sobre todo en los machos).
        Hay que tener un poco de paciencia para saber cuál es la causa de verdad. En el primer caso la penalización es normalmente de un punto, en el segundo, si se observa durante el enjuiciamiento que la posición es la adecuada no hay ninguna penalización. Si solo hay un ala que está en la posición adecuada mientras la otra está caída, casi seguro que se trata de una postura debida a una lesión anterior, con lo que el canario está excluido del enjuiciamiento. Lo mismo ocurre si claramente se observa la falta de plumas de vuelo (rémiges).

PATAS – 10 Puntos. Patas largas y totalmente extendidas; muslo y tarso en línea perfectamente verticales, sin formar ningún ángulo en el talón (articulación entre el muslo y lo que normalmente se llama pata); muslos cubiertos de plumas y perfectamente visibles;   tarsos, dedos y uñas fuertes y regulares.
        Anatómicamente, como en cada una de las razas rizadas, las patas son largas en proporción al cuerpo, pero parecen más porque están completamente extendidas. Pero la selección ha producido algunos ejemplares en los que las patas son algo más largas que en otras razas de igual talla. Si la extensión de la pata es la correcta, la articulación entre el muslo y la pata (muslo y tarso) no tiene que aparecer ningún ángulo ni hacia detrás ni hacia delante.
  Un ángulo hacia delante, que no es raro en los ejemplares de gran excitabilidad nerviosa, tendrá una penalización de 1 ó 2 puntos según el defecto, y alcanzará los 4 puntos si se da en las dos patas al mismo tiempo. Se da esta alta penalización teniendo presente que es un defecto anatómico y no puntual o debido a un accidente.
            Uñas finas o demasiado largas constituyen un defecto. En caso extremo penalizar con un punto. Uñas dobladas lateralmente y aún peor retorcidas, constituyen un grave defecto que será penalizado al menos con un punto.

COLA. 5 puntos.
Derecha, homogénea, completa, proporcionada al cuerpo, ligeramente  bifurcada, ausencia de plumas de gallo.
        En el caso de que la cola sea corta, el juez debe tener que ya implícitamente lo ha penalizado en el apartado de Talla. En el caso de que esté sucia deberá penalizarlo en Condición General. Plumas timoneras desgastadas o deformadas serán penalizadas con al menos un punto.

CONDICIÓN GENERAL. 5 puntos.
Limpieza, vivacidad, estado de salud.
        Los defectos relativos a este apartado  deben ser siempre decididamente penalizados, porque un canario sucio o con mal estado de salud no se debe exponer.
        Cualquier síntoma de enfermedad implica la descalificación.

miércoles, 12 de febrero de 2014

GIBBER  ITALICUS
CRITERIOS DE ENJUICIAMIENTO
La Comisión Técnica Italiana de los Canarios de Postura Rizada tiene elaborados criterios de enjuiciamiento de la mayoría de las razas rizadas. En ellos se hacen importantes consideraciones que son de gran ayuda para los criadores y para los jueces. Hago esta traducción con la intención de que  sea util para los criadores y jueces españoles.
     El Gibber Italicus es una raza italiana que comenzó a tener su propia fisonomía en torno a los años 30, y que ha sido reconocida por la COM en 1951.
El aspecto es el de un pájaro delicado, pero no lo es si no se le expone a temperaturas demasiado bajas.
El Gibber proviene del Rizado del Sur. Acoplando sucesivamente entre sí ejemplares de plumaje fuertemente intenso y de una gran excitabilidad nerviosa se ha podido obtener esta raza. Para mantenerla hay que realizar una continua y rigurosa selección.
Lo que primeramente diferencia este canario del Rizado del Sur es el plumaje; lo secundario la talla y la posición. La extrema dureza del plumaje es opuesta a la suavidad del Rizado del Sur. La posición es más forzada, más exagerada. La talla más pequeña.

CRITERIOS DE ENJUICIAMIENTO

POSICIÓN.- 15 puntos. En forma de siete, mantenida en el tiempo.  Tronco vertical, formando con el eje cabeza-cuello un ángulo de 90º o algo inferior. Cola rozando el posadero. Hombros más altos que el cuello y la cabeza. 
            La posición de 7 es aún mayor que en el Rizado del Sur. Porque normalmente el cuello sobresale hacia abajo, el ángulo que forma con el eje del cuerpo es de 90º o menor. La cola estará en línea con el cuerpo, aproximándose un poco al posadero, pero no mucho pues entonces la punta de las alas se separa de la cola, sobre todo si el tronco no está totalmente en vertical.
            El canario en reposo está a menudo “cerrado en sí mismo”, tiene el plumaje un tanto embolado y sus patas  poco o nada extendidas. Pero en cuanto se le golpea levemente la jaula toma la posición de trabajo. La facilidad con la que asume dicha posición y el tiempo que la mantiene son factores positivos. La deficiencia de tales factores en ambientes fríos es normal  y el juez deberá tenerlo en cuenta.
 Aunque no es muy frecuente, sí que hay ejemplares capaces de asumir una perfecta posición con extrema facilidad y mantenerla durante varias decenas de segundos; solo en este caso el canario no recibirá ninguna penalización.
            Esto no excluye que en otros momentos, por razones ambientales o internas del pájaro, puede estar pateando de diversas formas mientras la posición del cuerpo está sustancialmente correcta.
            Esta “emotividad” (actividad) es ciertamente indicio de temperamento y constituye, especialmente en la cría, un motivo de preferencia; pero, durante el enjuiciamiento, no es admisible, porque el máximo valor es cuando el animal es capaz de mantenerse por un poco de tiempo en la posición de 7 perfecta, y pueda ser bien enjuiciado en el estante, ayudado de una eventual y mínima solicitación, como puede ser algún leve ruido realizado por el juez.
            Naturalmente, la asunción fugaz de la correcta posición, especialmente si es solicitada por el juez, recibirá la adecuada penalización. El juez tendrá muy en cuenta que una posición considerada buena obtendrá 11 ó 12 puntos, y si es considerada como suficiente solo obtendrá 9 ó 10 puntos.
            Si observamos el canario en posición de trabajo por detrás la cabeza y el cuello no deben ser visibles ya que los rizos de la espalda y el pliegue de las alas (carpo) lo ocultan.
En algunos ejemplares de alta excitación nerviosa, el cuello está más bajo, algunas veces demasiado bajo de lo que se requiere.
 En este segundo caso se penalizará levemente para hacer notar al criador que el defecto no es grave (Atención: que la talla sea la adecuada y no la del Giboso Español).
  El defecto se convierte en grave si al mismo tiempo la cola está separada del palo, porque en tal caso, aunque el ángulo entre la cabeza – cuello y el cuerpo sea correcto, el canario aparece girado hacia delante y esa no es la posición del Gibber.

CABEZA Y CUELLO – 15 Puntos. Cabeza pequeña, serpentiforme. Cuello liso, delgado, largo y proyectado hacia adelante con un perfil ligeramente semicurvado.
            La cabeza pequeña y el cuello delgado aparecen como tales por la escasez y lo adherido de su plumaje, de tal forma que el pico parece más grueso que el de otras razas; sin embargo el volumen óseo del cráneo es normal.
            La gran longitud del cuello no es un factor anatómico, ya que el número y dimensión de las vertebras cervicales es igual que en otras razas; depende de la supresión de las dos curvas del cuello y de la falta de una verdadera cesta como rizo del pecho, que hace aparecer el cuello en toda su verdadera longitud desde la nuca a la yugular.

ARTICULACIONES INFERIORES 10 Puntos. Largas y extendidas al máximo, patas y muslos en línea sin ningún ángulo en la articulación. Muslos desplumados en la parte delantera  y completamente visibles hasta la rodilla, comprendida ésta. Tarso, dedos y uñas en perfecto estado.
            Anatómicamente, como en todas las razas rizadas, las articulaciones inferiores son largas en relación al cuerpo, pero lo parecen porque están extendidas al máximo; pero también la selección ha producido ejemplares en los que las articulaciones inferiores son un poco más largas que en otras razas de  igual talla. Si la extensión es correcta, en el calcáneo no debe aparecer ningún ángulo, ni hacia delante ni hacia atrás.
  No es raro que haya un pequeño ángulo hacia delante en aquellos ejemplares de fuerte actividad nerviosa de los músculos extensores; los ejemplares serán penalizados con 1 ó 2 puntos según la amplitud del ángulo, y con 4 si es en las dos patas ya que es un defecto anatómico y no posicional.
            En la parte delantera de la extremidad inferior de la pata, la desnudez ya no es tal pues aparecen mechones de plumas que recubren toda la articulación. En el momento de la máxima extensión de la articulación, entre el flanco y el ala, debe aparecer visible la rodilla desnuda y al menos 2 ó 3 milímetros del muslo. Fijándose bien se puede ver que la articulación se inclina ligeramente hacia atrás, pues el animal tiene necesidad de echar hacia atrás su baricentro para equilibrar el cuello echado hacia delante.
            Es necesario recordar que la inclinación hacia delante del calcáneo es un defecto muy grave, y si se mantiene de una manera constante, aunque la posición sea correcta, se penalizará al canario con 5 puntos y no podrá recibir ningún premio. En casos muy acusados se le descalifica.

MANTO o ESPALDA – 10 puntos. Bien repartida, simétrica, adherida a las alas, anteriormente encajada entre los carpos (parte superior de las alas).
            La espalda no debe estar reducida a unas pocas plumas, ya que debe dar la clara impresión de ser un rizo; las plumas, aunque cortas, deben llegar a cubrir una parte pequeña de las alas, adhiriéndose a ellas lo más posible.
            A pesar de que la piel del cuello está estirada hacia adelante, las plumas iniciales se encajan entre  los carpos (huesos de las alas que al  estar plegadas  sobresalen un poco; es lo que llamamos hombros) y no deben resaltar de ningún modo, y por lo tanto no deben sobresalir más arriba de los carpos, que deben quedar como la extremidad más elevada.

                SOBRESALEN PLUMAS                

NO SOBRESALEN PLUMAS
   La espalda debe estar “bien repartida”, con lo que se quiere dar a entender que las plumas tienen que partir de una línea de separación mediana, bien clara y recta, sin trazas de sinuosidades. La línea de separación puede estar cubierta de plumón (exceso de nevado en el plumaje). El defecto es aún más grave si la línea de separación no es bien recta.
La espalda debe aparecer como un libro abierto por la mitad.
El defecto  más grave es el de la asimetría. Si en el primerísimo tramo del pterilo dorsal todas las plumas rizadas salen hacia un solo lado, se forma una única y gruesa espalda que invade buena parte del cuello, mientras el otro lado queda privado  o casi privado de plumas rizadas;  la raya de separación toma entonces una tendencia oblicua. En el caso de que esta gruesa espalda esté a la derecha, la raya de separación va de detrás hacia delante hacia la izquierda y viceversa en el caso opuesto; este fenómeno se denomina golpe de viento en la espalda, y se dice que el canario es de espaldas a derechas o a izquierdas. Este defecto recibe una valoración de clara insuficiencia, ya que es altamente transmisible.
En los ejemplares pintados la espalda pintada suele ser más defectuosa que cuando es de un solo color, porque en general, la pluma pigmentada tiene una estructura algo diferente, y resulta a menudo más realzada que la no pigmentada; también, una espalda pintada (manchada) produce efectos de claroscuro que fácilmente pueden engañar o confundir. Por lo tanto en este caso la valoración puede ser un poco menos severa.
La falta de uno de los dos rizos de la espalda supone la descalificación.

FLANCOS O ALETAS – 10 puntos. Poco espesas, cortas y estrechas, levantadas, simétricas, curvadas hacia las alas sin alcanzar los rizos de la espalda.
            Cuando el ejemplar está en posición obviamente se dirigen hacia la parte trasera. Se debe prestar atención para ver que no estén abiertas, que sean homogéneas y obviamente cerradas.
            Muy a menudo un lado aparece insuficiente porque una parte de sus plumas están giradas hacia el interior, hacia el abdomen, con lo que ambas connotaciones se vuelven defectuosas. El hecho es fácilmente comprensible si se considera que el Pecho, las Aletas y el Abdomen están todas formadas por plumas que nacen sucesivamente una a continuación de otra en el mismo pterilo.
            Cuando se da el fallo mencionado, casi siempre el rizo de la espalda del mismo lado  donde se da el defecto de la Aleta, está más desarrollado que el otro. En otros términos, el flanco o aleta más débil y la espalda más desarrollada se encuentran asociadas al mismo lado del cuerpo, y también a menudo a un abdomen con plumas en forma de “golpe de viento” provenientes del mismo lado y con un Jabot o pecho que tiene un poco el mismo defecto. El juez hará muy bien en observar al mismo tiempo estas cuatro zonas para ver si existe este grave defecto compuesto que por su fuerte transmisibilidad tendrá una severa penalización en los cuatro apartados.
            La falta de uno de los flancos supone la descalificación. Pero es necesario prestar mucha atención de que el flanco no aparezca señalado porque esté aplastado por el ala. En caso de duda es aconsejable hacer mover y volar un poco al ejemplar y observarle de nuevo, pero siempre tendrá  penalización porque en el mejor de los casos se trata de un Flanco más bien débil.

PECHO o JABOT – 10 Puntos. Reducido a dos pequeños ramilletes de plumas formando dos pequeñas comas que de cada lado del esternón, confluyen hacia el centro sin juntarse, de modo que dejan descubierta la región yugular.
            Este rizo será enjuiciado en el momento de la máxima extensión del cuello. Los dos rizos deben nacer en la parte lateral baja de la base del cuello, comenzando rápidamente a curvarse. Deben estar bien señaladas, perfectamente simétricas en forma y posición y adheridas al cuerpo o separándose muy poco.           



A veces se observa poco adherencia cuando los dos rizos están separados del pecho  y tienden a proyectarse  demasiado hacia delante.
            Otro aspecto negativo son las llamadas “orejas de elefante” que es cuando los rizos nacen en la parte alta del cuello.
            Tanto el primer caso como en el segundo, serán sancionados y no recibirán más de 7 u 8 puntos.
            La valoración de la desnudez de la yugular, se realizará en este apartado.

TALLA.- 10 puntos.  14 – 15 cm. Proporciones perfectas.  .
            Como en todas las razas de poca longitud, el Gibber tiene tendencia a aumentar de talla. A causa de ello y para diferenciarle lo más posible del Giboso Español la longitud no deberá nunca sobrepasar los 15 cm.  Toda longitud superior a esa se penalizará severamente.
            La talla adecuada, deberá hacer parecer al canario delgado, flaco, o como se quiera denominar, a causa de la pobreza de su plumaje, por lo que un exceso del mismo será considerado como un defecto, ya en este apartado.

PLUMAJE – 5 puntos. Pobre y duro, abdomen liso. Todos los colores admitidos.
            El Gibber es el único que debe tener un plumaje completamente diferente al de cualquiera de las otras razas rizadas, sea cual sea su color. Si para la cría se dispone de ejemplares con el plumaje un poco menos intenso, esos ejemplares no deben concursar.
            En las zonas desplumadas el juez debe interpretar  efectivamente su valor en referencia a las otras particularidades del plumaje. Un canario que presenta la zona yugular del cuello, así como los muslos desplumados, puede ser auténtico o “arreglado”. En este segundo caso el juez, “jurídicamente” no puede ni debe emitir una categórica sentencia, pero comparando estas zonas con el resto del plumaje puede llegar a un verosímil convencimiento del presunto engaño, y deriva las oportunas consecuencias en el momento de la penalización de este apartado y de los apartados Jabot y Articulaciones Inferiores.

ALAS – 5 Puntos. Regulares (completa de plumas largas íntegras, normalmente desarrolladas e imbricadas), bien colocadas y adheridas al cuerpo.
            Deben parecer altas, bien sea porque lo son o porque su extremidad superior se muestra por encima de los rizos de la espalda.
            A veces, las rémiges secundarias se amontonan  y se sobreponen a las rémiges primarias, dando la apariencia de una pequeña ala suplementaria denominada ALA DOBLE. Si el defecto es de un solo lado la penalización será de uno o dos puntos.  Si el defecto es muy visible y en las dos alas, el ejemplar será descalificado.

COLA – 5 Puntos. Derecha, homogénea, proporcionada al cuerpo, levemente bifurcada, sin plumas de gallo, parte interior de la cola de forma regular.
            En el caso de longitud excesiva el juez realizará la penalización en el apartado de Talla, mientras que la valoración de su posición se hará en Posición.
            Los ejemplares que están acostumbrados a bajarse al fondo de la jaula y en aquellos que lo están a agarrarse a los barrotes la cola, inevitablemente, se desgasta y se ensucia. La penalización en el primer caso será severa, y se extenderá a la Condición General, porque un ejemplar así no debe presentarse a una exposición. En los casos en que el canario se agarre a los barrotes el aficionado debe poner antes los medios para evitar que el pájaro se habitúe a agarrarse.


CONDICIÓN GENERAL – 5 Puntos. Limpieza, vivacidad, estado de salud.